sábado, 17 de setembro de 2011

Das cartas que eu não mando...

No me gusta cuando te callas porque sé que estás ausente, y tu ausencia me hace daño, me duele, me hiere. Cuántos días con vos, siempre con vos. De un país a otro de un habla a otra con pensamientos que se encontraban, con voces que se querían. Cómo se querían...
Extraño a veces cuando eras todavía un sueño y en él me querías como nadie me supo querer. Ay dulce ilusión que me hizo tan feliz en tantos momentos. Allí senti ser amada y cómo era dulce aquel amor de mentira.
Ya no estás, no me llamas, quizás me olvidaste. Y yo, ¿cómo te olvido? Necesito aprender. Pero qué triste es tener que olvidar algo tan lindo, tan sincero. El tiempo se encargará de hacerlo. Eso lo espero. Tiempo, tiempo tiempo...
04/08/2011

Nenhum comentário:

Postar um comentário